Prácticas de oficina¨¨:
El desarrollo equilibrado del niño en sus
aspectos intelectuales, afectivos y sociales ha sido confiado tradicionalmente
a la escuela como institución que posibilita, encauza y dirige las
potencialidades que el niño posee y que habrán de proporcionarle un adecuado y
ajustado acomodo en el medio físico y social en el que deberá vivir.
En este
contexto, la familia parecía, más bien, destinada a ejercer una función de
protección sobre el niño, proporcionándole lo necesario para un crecimiento
biológico, material y afectivo, sin adentrarse en el terreno propio de la
institución escolar. Sin embargo, el interés social creciente por la escuela y
las recientes aportaciones de la psicopedagogóa poniendo de relieve la
importancia de una estimulación pronta,
han hecho que la familia se convierta en una protagonista estelar en el proceso
educativo., de sus hijos, codo a codo con la institución escolar.
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